La revolución Harry Potter
¿Hay alguien que no haya escuchado alguna vez este nombre? Probablemente no. En los últimos años este personaje se ha convertido en un héroe para muchos niños y también para otros que ya no lo son tanto. Curiosamente, este personaje no procede ni de una tira cómica ni de un videojuego, sino que es el protagonista de una serie de libros escritos por la escocesa Joanne Kathleen Rowling, que comenzó a escribir esta saga en un café de Edimburgo cuando su situación económica era precaria.
El primero de ellos salió publicado el 30 de junio de 1997 con el título de Harry Potter y la piedra filosofal. Su éxito tan inmediato llevó a J.K.Rowling a continuar con las andanzas de Harry Potter, y así surgieron Harry Potter y la cámara secreta (1998), Harry Potter y el prisionero de Azkaban (1999) y Harry Potter y el cáliz de fuego (2000). A estos títulos se añadieron Harry Potter y la Orden del Fénix en 2003 y Harry Potter y el Príncipe Mestizo en 2005. El séptimo y último volúmen se espera para mediados o fines de 2007 y todavía se desconoce su título. Uno por cada año que Harry permanece en el castillo de Howgarts. Cuatro de estas películas ya tienen versión cinematográfica y actualmente se está rodando la de Harry Potter y la Orden del Fénix.
Con la aparición de estas historias en las salas de cine, se desencadenó un aluvión de opiniones. Sin ir más lejos, a Harry Potter se le ha acusado de incumplir las reglas. De hecho, en las películas sólo es castigado por los personajes negativos y no por las autoridades de Howgarts, que parecen secundar sus desobediencias. Su comportamiento es, en definitiva, el del héroe positivo que rompe los esquemas para conseguir un bien superior para la colectividad.
Harry Potter es susceptible, al igual que en su momento lo fueron otras figuras literarias o cinematográficas, de convertirse en un modelo. En este caso concreto, se ha llegado a afirmar que podría ser un modelo negativo por el hecho de encontrar en la magia la solución a los conflictos. Sin embargo, no se debe olvidar que Harry Potter es ante todo un cuento, como lo son Blancanieves y La Cenicienta, si bien más moderno y mejor adaptado a la sociedad infantil del 2000, y por ello no debería resultar extraño que utilizase elementos "mágicos" para lograr su propósito: hacer soñar.
Por otra parte, sí que es cierto que el fenómeno mediático que se ha producido tras la adaptación a la gran pantalla de las historias de Rowling, ha superado muchas expectativas. Ha venido acompañado de muñecos, disfraces, videojuegos y también de sitios web en los que se especula sobre todo lo que gira en torno a este héroe literario. Cada vez es mayor la expansión de este fenómeno que ha abarcado todos los campos.

Para más información, consúltese la Web oficial de Harry Potter.

Isis & Thames dijo
Muy de acuerdo con las opiniones sobre la supuesta "inconveniencia" de la literatura infantil para los niños! Si no es infantil, si no es mágica y no tiene una solución a los problemas tal vez estemos hablando más de expresionismo que de literatura infantil... Me han gustado mucho los autores y obras seleccionados, creo que forman parte del acervo de mi generación y varias por encima y por debajo. Al igual que los cuentos, la ciencia ficción y obras de público infantil-adulto suelen ser tomadas en poca consideración. Personalmente, me gustaría un capítulo dedicado a un autor que indudablemente hace falta: JRR Tolkien. Un saludo!
12 Noviembre 2006 | 01:11 AM